Tal vez no haya entendido bien lo que explicaste, y perdón por ser pesado, pero si con una marcha engranada y el embrague sin pisar, el motor sube de vueltas mientras el coche pierde velocidad, sólo puede ocurrir que el giro del motor no se transmita al asfalto porque algo está patinando: o las ruedas (que creo que no era el caso), o el embrague, o el convertidor de par (sólo si el coche es automático).
Normalmente, un embrague no se j*de de golpe, sino que va patinando cada vez más hasta que ya no queda más remedio que cambiarlo, y puede ser 2 o 3 meses después del primer síntoma. Al principio, sólo patina cuando se le exige al motor una entrega elevada de par, es decir, cuando se pisa el acelerador casi hasta el fondo con el motor girando entre 2000 y 3000 rpm, cosa que se suele hacer en adelantamientos y subidas (y se hace más patente arrastrando caravana). Pero en cuanto se le exige menos par, el embrague vuelve a agarrar y el coche anda perfectamente. Con el paso del tiempo tras el primer síntoma, el embrague empieza a patinar con más frecuencia, cada vez con menos esfuerzo, hasta que lo hay que cambiar.
Si el coche no tenía fuerza a pesar de reducir, y se solucionó simplemente con apagar y volver a encender, tienes más razón que un santo en que parece fallo de centralita. Ahora bien, ¿puede ser que entrara en modo de protección porque el control de crucero detectara subida de revoluciones unido a bajada de velocidad?

Nadie sabe mejor que tú cómo ocurrió, pues tú lo viviste y nosotros sólo podemos interpretar lo que nos explicas

, pero si te ocurrió lo que pongo en el primer párrafo de este comentario, yo no estaría tranquilo hasta comprobar que el embrague no patina, y es muy fácil hacerlo: engancha la caravana, busca una subida fuerte y prolongada, mete 5ª y cuando vaya el motor a 2000 rpm, acelera a fondo. Si el cuentarevoluciones sube y el velocímetro baja, hazte a la idea de que lamentablemente en un par de meses habrá que cambiar embrague.

Deseo haberte interpretado mal y que todo se quede como has dicho, en un fallo puntual de la centralita sin mayor importancia.