Llegó el momento de las dunas había que divertirse. Como siempre hicimos dos grupos independientes que cada uno entrara y saliera por donde fuera. Las dunas de esta zona eran pequeñas pero con unas caídas cortas y muy verticales ahí me sorprendió el coche, a pesar de la carga de no ir elevado su ángulo de ataque me sorprendió no rompí nada. BIEN.
Bueno el día empezaba regular mi aire acondicionado hacía días que no marchaba bien y hoy pues ... no daba NADA de si, lo llevaba casi sin gas. Pero lo de ir a escape libre y el sistema de tracción de este coche me dio una alegría se manejaba muy bien en la arena. Pero.... entramos tarde y empezamos a engancharnos Y DE QUE MANERA!!!

Esta fue una de las peores:


Yo mientras feliz como una perdiz no sabía lo que era una eslinga ....

Aquí todos pillaban:

Menos mal que estos no se aburrían:

Pero claro el día avanzaba y a pesar de que esto era divertido:

Soraya decía que era como la montaña rusa y los niños solo gritaban otra OTRA!! y protestaban si la caída era suave. Pero marruecos no perdona el día avanzaba y la arena estaba intratable y sin aire acondicionado...

Además al otro grupo no le marchaban mejor las cosas avanzar era casi imposible cuando no era un era otro el que empanzaba:


No se salvaba nadie:

Así que decidimos que dadas las horas y el estado de la arena buscar la mejor salida (los niños estaban cansados de palear) y claro a pesar de que yo seguía feliz como una perdiz:

A todo cerdo le llega su San Martin y claro allí quedé:

Por inútil!!! no por que el coche no pudiera pasar pero claro una décima de segundo de dudas y una pequeña hoya es tu perdición y si además el sistema de tracción hace que el coche avance (poco) y tu te crees que lo sacas pues.... eso si no es por el winch y los buenos compañeros de viaje allí quedo con mis hijos que ya no salían del coche y que solo les faltaba beberse el liquido del radiador. Mi hijo mayor parecía un moro (se pone moreno enseguida) y mi hija un chupachus de fresa.
Pues eso inexperiencia salvada por los compañeros.
Todos metidos en el coche viendo la salida y en una enganchado gloriosa. Tan cansados estábamos que no tengo fotos del desenganche pero nos pensábamos que yo sería el último y no a falta de unos centenares de metros de la salida:

Y yo pensando que la mía había sido gorda tardamos en sacar a esto no se cuanto. Eso si entre risas y paladas ya se sabe como va esto. Al final lo sacamos con el winch desde bastante lejos ya que bajar ahí era quedarse fijo.

Como norma general las enganchada se pagaban en rondas de cervezas frescas y como dicen por ahí "las gallinas que entran por las que salen" vamos que nadie pagó una ronda.
Por fin salimos no teníamos ni hambre del calor que hacía pero paramos a beber y comentar la jugada.

Ahora solo quedaba pillar pista y a la piscina fácil fácil....
Pero marruecos es marruecos y claro ......
Continuará.....