La aventura de hoy se divide en 2: una visita rutinaria al monte con un obstáculo desagradable en la pista, y una clavadita del X-Trail en el barro.
Respecto a la de la visita al monte, el obstáculo fueron los restos mortales de una yegua en medio de la pista. La yegua no era mía, sino del señor al que le dejamos tener los caballos en el monte para que de paso lo mantengan limpio. Dicen que últimamente estuvieron soltando lobos en la zona no sé si la Xunta o los ecologistas, y éstas son las consecuencias. Con una estaca tuve que apartar el cadáver para poder seguir adelante, pero aparte de la pérdida de los animales (es la segunda que le comen este invierno), a su dueño no lo indemnizan. Para bien o para mal, es lo que hay.

Del monte no hice más fotos, porque apenas hubo nada que no os haya puesto en otros posts, pero como aún era temprano para ir a casa, decidí ir a ver si subió algo el nivel de agua del lago artificial que se está formando en la antigua mina. Con el fin de encontrar nuevas vistas, me metí por alguna pista por la que no había ido nunca. Son propiedad de Endesa, pero están abiertas y no hay ningún cartel que prohiba meterse, así que allá voy.
Con la tracción en AUTO y confiando plenamente en las capacidades del X-Trail me meto en un embarrado por la zona más chunga de todo, porque no parecía ser extremadamente complicado hasta que el coche de repente pierde velocidad y se clava tan rápidamente que no me dio tiempo de ponerlo en LOCK. Lo pongo, intento salir para adelante, girando el volante a uno y otro lado y no hay forma. Meto marcha atrás, y tras retroceder medio metro, se queda. Vuelvo a darle para adelante y nada, ni palante ni patrás.
Es entonces cuando recuerdo que
me quedó en casa el móvil. Tras cag*rme en todo lo terrenalmente susceptible de ser c*gado, me bajo del coche para echar un vistazo a la mina (afortunadamente llevo el calzado adecuado), tal vez haya suerte y esté alguno de los pocos trabajadores que quedan estén apatrullando con un Patrol, pero nanai. ¿Quién c*ño va a trabajar un domingo a las 6 de la tarde a un lugar en el que ya casi no hay trabajo? ¿A ver si voy a tener que volver a casa andando?
Ni me acordé de sacarle fotos allí clavadito, con los discos de freno enterrados en el barro y por mi mente sólo pasaban ideas de cómo salir de allí. Busqué un par de piedras de tamaño medio y las metí delante de la rueda delantera derecha. Subo al coche, acelero en la justa medida, volantazos a un lado y al otro, y tras un par de amagos
SALGO VICTORIOSO!!!Tras sacarlo del agujero, entonces sí que hice fotos, aunque como podéis ver, no tienen mucha nitidez debido al tembleque que me quedó durante un ratito:





Por si queréis buscar el sitio del enclavamiento en Google Earth, las coordenadas son 43ú28'04.71"N 7ú52'46.72"O
Y ya se me olvidaba de poner la vista que buscaba:
