He estado leyendo esta mañana varios artículos en revistas americanas así como un reportaje del Salón de Detroit, donde se ha presentado.
Personalmente creo que el diseño es muy bonito y moderno, y el interior está muy conseguido. Para todo hay gustos, evidentemente.
Pero se ha quedado en SUV. Al igual que le pasó a un magnífico TT como era el Touareg el Pathfinder 2013 pierde la reductora y, en nuestro caso, el chasis de largueros.
Pero no olvidemos que es un modelo para el mercado americano. Llevará el motor V6 3.5 del Murano (y de muchos otros) con cambio CVT de variador. Evidentemente con esta configuración en Europa no venderán ni uno, así que queda la esperanza de que se mantenga para Europa el V6 de 190 CV, que se le acople una caja manual para los que odiamos los automáticos y que se le conserve la caja de transferencia. Quizá no esté todo perdido.
En cualquier caso uno se pregunta para qué quiere el cliente una caja de transferencia si no la va a usar casi nunca y que aumenta el peso en 100 Kg y el precio en 2000 €. Una primera corta es más que suficiente para 999 de cada mil clientes.
Gracias a politicastros, ecolojetas y demás calaña parecida estos vehículos tienen poca razón de ser. El futuro de los 4x4 de verdad pinta negro como sobaco de grillo.
Regz