Eso está claro, las cosas se hacen para que con un uso normal duren "x", si se abusa durarán menos y se cuidan durarán más.
En muchas cosas influye un mantenimiento correcto, como por ejemplo las pérdidas de compresión por desgaste de segmentos y camisas, pero en otras no depende en absoluto: por ejemplo, las roturas por fatiga sólo dependen de la calidad del material (ausencia de microgrietas en la fabricación), del número de ciclos de trabajo que realice la pieza durante su vida, y del esfuerzo al que se le someta en cada ciclo de trabajo.
No sé para qué vida útil se diseñó el motor del X-Trail. En concreto sé que la de un coche urbano que no es Nissan y fue diseñado para 250.000 km, y ya era bastante más larga que la de muchos otros urbanos, que rondaban los 150.000 km.
No sé si sabéis quien es el Sumo Pontífice del periodismo del motor, Arturo de Andrés, que no sé que titulación tiene pero me humillo ante él porque probablemente sería capaz de escribir algo parecido al Arias Paz. Es jurado del Coche del año en Europa, del International Engine of the Year, y director técnico de numerosas y prestigiosas revistas desde hace medio siglo, aproximadamente. Ese hombre nunca tuvo pelos en la lengua, y el motor YD22 no iba a ser la excepción:
Le criticó que a pesar de tener una definición técnica muy vanguardista, prácticamente calcada a lo que en aquel entonces era la joya de la corona (el 2.2HDI de PSA), el YD22 gastaba más y era más perezoso a bajas vueltas que muchos otros motores no tan "elaborados" que había en el mercado. Removió Roma con Santiago para encontrar la causa de eso y finalmente desveló el secreto: en contra de todos los datos publicados, el YD22 no tenía la habitual relación de compresión de los diesel de 18-19:1, sino una bajísima 16:1. Y entonces escribió (hablando del Almera) algo como que "su durabilidad será capaz de aburrir al taxista más reacio a cambiar de coche".
Que así sea.
Si un día tengo tiempo y paciencia, a ver si puedo recopilar y poneros todo lo que se escribió sobre este motor.